Descubre el importe máximo de hipoteca que puedes solicitar según tus ingresos, deudas y plazo deseado.
Te lo explicamos todo de forma sencilla, como si fuera la primera vez que oyes hablar de hipotecas.
Es el dinero que recibes «limpio» en tu cuenta cada mes, después de que tu empresa descuente impuestos y Seguridad Social. Si tienes una nómina de 2.500 €, esos 2.500 son tus ingresos netos. Si sois dos titulares, suma los dos sueldos netos.
Son los pagos fijos que ya tienes cada mes: la cuota de un préstamo del coche, el pago mínimo de la tarjeta de crédito, un leasing, una pensión alimenticia... Todo lo que ya debes pagar antes de la hipoteca. NO se incluye el alquiler (porque dejarás de pagarlo al comprar).
Los años que quieres tener para devolver la hipoteca. A más años, la cuota mensual es más baja (repartes la deuda en más meses), pero pagas más intereses en total. Lo habitual en España es entre 20 y 30 años. Los bancos suelen poner como límite que no superes los 75 años de edad al terminar de pagar.
Es lo que el banco te cobra cada año por prestarte dinero, expresado en porcentaje. Un TIN del 3% significa que por cada 100 € que debes, el banco te cobra 3 € al año en intereses. Cuanto más bajo el TIN, más barata tu hipoteca.
Es la mayor cantidad de dinero que un banco te podría prestar según tus ingresos y deudas. Se calcula asegurando que la cuota mensual no supere el 35% de tus ingresos netos (restando tus deudas). Es el techo de lo que puedes pedir.
Es el máximo que podrías pagar cada mes sin pasarte del límite del 35%. Se calcula así: tus ingresos netos × 35% − tus deudas actuales. Si ganas 2.500 € y no tienes deudas: 2.500 × 0,35 = 875 €/mes como máximo.
Los bancos normalmente te prestan hasta el 80% del precio de la vivienda (el resto lo pones tú). Por eso, si te pueden prestar como máximo 200.000 €, el precio máximo de la vivienda sería 200.000 ÷ 0,80 = 250.000 €.
DTI viene del inglés «Debt-To-Income» (deuda sobre ingresos). Es el porcentaje de tus ingresos que se va en pagar deudas. Los bancos suelen poner el límite en el 35%: de cada 100 € que ganas, no más de 35 deberían ir a pagar deudas (incluida la hipoteca). Cuanto más bajo, mejor para tu economía.
Es el dinero que pones de tu bolsillo para comprar la vivienda. Normalmente los bancos te prestan el 80% del precio, así que tú debes poner el 20% restante. Si la casa vale 200.000 €, necesitas 40.000 € de entrada. Este dinero debes tenerlo ahorrado.
Además de la entrada, hay gastos obligatorios: impuestos (ITP o IVA), notaría, registro de la propiedad, tasación y gestoría. Suelen sumar entre el 10% y el 15% del precio de la vivienda. Son gastos «extra» que no financia el banco.
Es la suma de la entrada + los gastos. Es el dinero que necesitas tener ahorrado antes de comprar. Si la casa vale 200.000 €: entrada (40.000) + gastos (~20.000) = 60.000 € de ahorro necesario.
* Este simulador ofrece una estimación orientativa basada en un ratio de endeudamiento máximo del 35%. La capacidad real puede variar según la entidad financiera, tu perfil crediticio, antigüedad laboral y otros factores.